A falta de unos días para ocupar mi asiento en la Comisión Europea, ya tengo el ansiado badge que me dará permiso a entrar únicamente en los edificios de la CE (y que ni se me ocurra intentar entrar en ninguna otra institución europea con la tarjetita!), montarme en la líneas 21 y 22 de manera gratuita (aunque aquí nadie paga el transporte público, salvo en mi estación, que creo que es la única que tiene tornos en toda Bruselas), utilizar el servicio de bicicletas (pero no para fliparme y quedármela todo el fin de semana, únicamente por si tengo que ir de un edificio a otro) y descuentos en el restaurante de la CE!!!
Asimismo, os tengo que mostrar mi nueva casita. Un fantástico piso (espacioso, por fín!) que comparto con dos parisinas: Lucie y Samia!! Y qué decir: desde una decimotercera planta Bruselas tiene otra pinta bien diferente!!
Demasiadas horas vividas no reflejadas en mi diario digital. Lo sé, demasiadas. Y, sin embargo, desconozco el porqué. Puede ser la falta de tiempo o incluso la ausencia de situaciones dignas de mención. No sé. El caso es que acabo de plantar mis pies en el húmedo suelo de Bruselas. Dijo húmedo por hacer referencia al topicazo de que la capital de Europa es una ciudad gris, a consecuencia de la lluvia, sin embargo, desde mi llegada hace seis días, la ciudad me está regalando sol y buen tiempo.
Acabo de encontrar piso y ya soy feliz. Viviré Bruselas desde las alturas. "Solo hay tres edificios tan altos como éste en Bruselas, en los que vive gente. Todos los demás son oficinas", me dijo como tarjeta de presentación la que será mi casera durante los próximos cinco meses.
Y de torre a torre, porque voy a trabajar en la Tour Madou, uno de los edificios más impresionantes de la Comisión Europea en Bruselas. Aunque todavía me faltan unos días para meter el hocico en la Eurobubble es imposible desentenderse de todo lo que implica Europa en esta ciudad.
De modo que tengo por delante la dulce tarea de descubrir no sólo Bruselas, sino Europa (casi ná).
No recuerdo la primera vez que su nombre llegó a mis oídos. Puede ser que lo lleyera, más bien. Quizá fue a través de Jane Birkin. No sé, no alcanzo a recordarlo. Pero lo que sí es cierto es la fascinación que siempre he sentido por él. Gainsbourg es más que un artista. Es una idea, es un personaje, es un prohombre, es un revolucionario, es un gigoló, es un mentira, es un héroe. Poeta, compositor, dibujante, pianista virtuoso,escritor, cantante, guitarrista, pintor, director de cine. Políticamente incorregible, fumador incontrolable, comprometido con lo irreverente, obsesionado con las mujeres bonitas, amante de la vida al límite y del placer. Todas ellas condiciones que debe reunir un héroe.
Siempre me pasa lo mismo, no puedo evitarlo! Sé que cuanto más veo "Españoles por el mundo", más me deprimo en mi existencia zaragocil, pero siempre me lo trago, insisto no puedo evitarlo! Y me he dado cuenta que todos los españolitos repartidos por los rincones más inhóspitos del planeta comparten algo: en algún momento de su vida conocieron al amor de su vida y dejaron todo por acompañarlo. Es alucinante, pero la promoción profesional queda en el ranking de motivos muy por debajo. Soy consciente de que últimamente derrocho cursilería en los post que escribo, pero debe ser que no veo otra cosa!!
Para aliviar la depresión post-visionado de "Españoles por el mundo" (nunca "Callejeros por el mundo"), me he sumergido en el cálido universo que me provee Montoto. Su voz y sus letras me han acompañado en tantísimos momentos importantes de mi vida, que no le hace justicia la intermitencia a la que le someto en el top ten de mi ipod. Recuerdo perfectamente que su primer disco cayó en mis manos en la época dorada de la resi, en ese época en la que a pesar de estar sola estaba plena. Cogí el disco prestado en la biblioteca y no podía parar de escucharlo, no sé cómo luego me acompañó en el mp3, porque por aquel entonces nadie tenía grabadora de cd, ni pcs modernos. Queda demostrado que las niñas de la resi Sagrado Corazón no eramos muy amigas de la high-tech!!
El caso es que después de mucho tiempo recuperé a Montoto, o más bien me recuperó él en el camino Zaragoza-Madrid, previo a París. Me inyecté en vena esas letras que en un momento de pánico comprensible me llenaron de vida y paz. Las mismas que espero recuperar esta cálida noche (en la que España ha derrotado a Portugal), con "A la dirección" como banda sonora y dispuesta a que copen el top ten de mi ipod.
En estos momentos reflexiono y me autoanalizo. En ocasiones, esto es peligroso pero creo que hoy no lo es. Esta noche me he encontrado con uno de esos elementos "enchufe" que conecta alguna parte de mi cerebro donde residen mis sensibilidad.
Tengo que decir que últimamente, creo que desde que volví de París, esa zona de mi masa encefálica andaba un poco vaga. Pero voy a centrarme en el mecanismo desencadenante de sensibilidades en cuestión.
Por casualidad he visto que ponían en la 2 la Masai Blanca. Había oído o leído por algún lado el argumento, así que he decidido darle una oportunidad. La historia es simple de contar, pero intensa de observar. Carola, suiza blaquísima y rubísima se va de viaje a Kenia con su novio. Allí conoce a un guerrero samburu Lemalian que le fascina por su belleza y exostismo (típico rozando lo vomitivo). Llegado el momento de tomar el avión, la blanquísima y rubísima suiza decide cometer la locura de dejarse llevar por el cataclismo interno que le ha causado el negrísimo guerrero samburu y se lanza a buscarlo por la sabana africana. Lo encuentra y se instala en la tribu. Al cabo de unos años, algunas palabras en noséquéidioma, una linda niña, un negocio y mucho sexo, el guerrero de ébano enferma de celos y termina por hacerle la vida imposible a la suiza de la piel de leche. Desenlace: Carola Lehmann (alter ego de Carinne Hofmann) se marcha con su hija Saraih a su Suiza natal, sin regresar nunca más Barsaloi.
Esta fantástica historia narrada al mismo tiempo con sutileza y profundidad por la alemana Hermine Huntgeburth, me ha abierto el apetito de aventura y sólo por eso, ya merece una mención de honor. Además, si tenemos en cuenta que la peli está basada en un libro escrito a su vez en forma de autobiografía por la propia suiza blanquísima y rubísima la cotización del conjunto se dispara.
Cuento que me despertado un hambre voraz de aventura, pero no sólo de aventura viajera (que también. Cuánto me he acordado de Raqui, que se me va a Tanzania en apenas 10 días). Me ha hecho cuestionarme cuánto estaría dispuesta a arriesgar por algo así. Veía la película y a la protagonista la compadecía y la envidiaba, simultáneamente.
Ella dice en un momento de la película: "Sabía que si había llegado hasta aquí, era para encontrarle". No la cito textualmente, pero me quedo con la esencia de las palabras: venerar al destino como agente causante de todas las cosas importantes que le pasan a uno en la vida.
Me gusta creerme lo suficientemente fuerte y sabia como para pensar que sería capaz de convertirme por amor en masai blanca, en reina mora o en sherpa tibetana....(qué divertido poder ser mil vidas y amar locamente a millones de personas en cada una de ellas!)
Cuando la escuchas, es imposible apartarla de tu vida! La música de esta londinense de tan sólo 23 años (sí, sí es deprimente pero la chiquilla nació en 1986) no deja indiferente a nadie!! Básicamente hacen indie rock, pero el disco incluye versiones de tres de sus temas, haciendo gala de la versatilidad de su voz y de los músicos que la acompañan!
En estos momento no puedo dejar de escuchar el tema "Howl", con unas melodías al más puro electropop de los ochenta. Aunque también querría destacar "The girl with one eye" en sus dos versiones. Probablemente, los temas que hayais oído de ella son "You've got the love" o "Dog days are over", pero os recomiendo todos los temas de este su primer disco que data de 2008, a la espera de que este año publique el segundo.
La colega desprende un aurea en los escenarios que fascina a todo aquel que la ve en directo. En España estuvo hace unos días en el Primavera Sound.
Tengo que reconocer que, aunque no la había escuchado hasta hace unos días, conocía su existencia porque en mis últimos meses en París, el cartel de su disco inundó el metro. Pero la verdad que, a pesar de lo atractivo de la portada, nunca la busqué en spotify. Craso error!
Además los blog de moda se están rindiendo al estilo de esta ambición pelirroja cuya madre es profesora en una prestigiosa universidad inglesa, y cuyo padre es un conocido escritor.